¿Qué es una startup?

Ciudad de México, 18 de febrero 2019
Dr. José Heriberto García Peña

Una startup podría definirse como una empresa de nueva creación que presenta unas grandes posibilidades de crecimiento y, en ocasiones, un modelo de negocio escalable.

Aunque el término de startup puede referirse a compañías de cualquier ámbito, normalmente suele utilizarse para aquellas que tienen un fuerte componente tecnológico y que están relacionadas con el mundo de Internet y las TICs. Debido a estas características las startups tecnológicas suelen diferenciarse de otras empresas jóvenes en sus posibilidades de crecimiento y necesidades de capital. Las empresas tecnológicas y de Internet tienen asociados unos costos de desarrollo menores que empresas de otros ámbitos. Esto hace que las necesidades de financiación para su puesta en marcha sean sensiblemente inferiores, lo que facilita otro aspecto clave mencionado anteriormente: su crecimiento en el medio y largo plazo.

La tipología de inversores en el mundo del emprendimiento es muy amplia y va desde los FFF (friends, family y fools), que suelen ser claves en los primeros años de vida, hasta el Venture Capital o Private Equity que aportan fondos en etapas más avanzadas. Todos estos conceptos los iremos definiendo en futuras entregas.

Ejemplos de startups existen muchos, tanto a nivel internacional como a nivel español. Google, Twitter, Facebook, Tuenti o Privalia comenzaron siendo startups y con el paso de los años se han convertido en gigantes empresariales con cientos de empleados y un número importante de ingresos y beneficios. Un debate que suele asociarse con este concepto es el momento en el que una startup deja de serlo y pasa a convertirse en una empresa al uso.

Sobre esta cuestión no existe ninguna conclusión definitiva. En ocasiones suele afirmarse que en etapas avanzadas el concepto de Startup pasa a estar ligado a la estructura corporativa, forma de trabajar y ambiente de una empresa en vez de a las características mencionadas anteriormente.

Startups con modelo de negocio formal ¿o no?

En la apertura de este punto, comentábamos que, en ocasiones, las startups presentan un modelo de negocio escalable. Dicha apreciación es importante porque existen muchos ejemplos de startups que nacen sin un modelo de negocio y que incluso son vendidas antes de encontrar uno.[i]

Con respecto al modelo de negocio de las startups es importante apuntar que un buen número terminan siendo vendidas a otras empresas más grandes. Es lo que se conoce con el nombre de exit, concepto en el que profundizaremos en futuras entregas. A pesar de que todo parezca de color de rosa, lo cierto es que la gran mayoría de startups mueren a los pocos meses o años de vida. Un estudio publicado en septiembre de 2012 por Shikhar Ghosh y recogido en el “Wall Street Journal”[ii] se afirma que tres de cada cuatro startups financiadas por Venture Capital no consiguen devolver el dinero prestado. Cifras que en cualquier otro contexto empresarial podrían asustar pero que, dados los bajos costes que en la mayoría de ocasiones supone poner en marcha una startup, no resultan tan impactantes.

Sin embargo, incluir a las PYMEs en el nivel de competitividad que condiciona el mercado actual, implica un arduo trabajo; se requiere dotarlas de tecnología para elevar su nivel de productividad, utilizar mano de obra especializada y un marco legal propicio para tener acceso a todo ello y competir de manera equitativa con el resto de las empresas.

Efectivamente, la mayoría de las Startups pueden considerarse Pymes, pero son Pymes muy distintas a las que comúnmente existen en nuestro país.

Diferencias (factores):

  •  Condición de escalabilidad,
  • El grado de innovación,
  • Una operación basada en tecnología, y
  • Potencial para afectar a un sector, un producto, un servicio o un sistema.

La OCDE en su estudio las identifica como las nuevas empresas intensivas en innovación o de alto impacto, para las cuales se están diseñando mecanismos de apoyo en los países de América Latina[iii]

¿Por qué son importantes?

Cada startup está respaldada por una idea que busca simplificar procesos y trabajos complicados, con el objetivo de que el mercado tenga una experiencia de uso simplificada y fácil. Generalmente son negocios que quieren innovar, desarrollar tecnologías y diseñar procesos web. Principalmente, son empresas de capital-riesgo. No todo el mundo debe o tiene la oportunidad de trabajar en grandes empresas, y ese es el grado de importancia que tiene una Startup.

Sus Características:

  • Se relaciona con empresas emergentes,
  • Que tienen una fuerte relación laboral con la tecnología.
  • Se trata de negocios con ideas innovadoras, que sobresalgan en el mercado
  • Apoyadas por las nuevas tecnologías.

¿Cuestiones legales a tener en cuenta al aperturar una Startup?

  • El pacto de socios es una de las cuestiones más complejas.
  • La protección de datos es otra cuestión legal básica.
  • Escoger la forma jurídica bajo la cual operará.
  • hacer frente a las obligaciones fiscales pertinentes.
  • prestar atención a las diversas fórmulas de financiación disponibles
  • Verificar si es posible, acceder a ayudas públicas.

El nacimiento de estas pequeñas empresas no suele estar reglado, dando lugar a una infinidad de variables. Es por ello por lo que resulta preciso abordar la protección jurídica desde su inicio y tener muy presente que, en ocasiones, el descuido de esta faceta puede afectar al proyecto a medio o largo plazo. Cuestiones como: Propiedad Intelectual: ¿Hasta dónde puedo y no puedo proteger mi Startup?; Propiedad industrial: ¿Es necesario registrar la marca?; Startup en la Red: Registrar el DNS –Contener un Aviso Legal –Política de cookies –; Especial consideración datos de carácter personal a los que se va a acceder; Proteger la información; Acuerdos de confidencialidad; Cuestiones transfronterizas; Aspectos de derecho internacional: (protección al consumidor y contratación); son entre otros muchos elementos a considerar.

Una Startup también debe y puede ofrecer servicios legales accesibles y tener como uno de sus objetivos ayudar a disminuir la informalidad, al proporcionar información para la debida y legal operación de los negocios y facilitar herramientas que apoyen a empresarios en el cumplimiento de sus obligaciones legales y regulatorias.

Para ello deberá seguir los siguientes pasos:

1. Consultar a un asesor desde cualquier lugar

2. Obtener un diagnóstico de la situación legal del negocio

3. Crear documentos legales individualizados y confiables para cubrir necesidades específicas

4. Administrar y dar seguimiento a contratos y acuerdos legales adoptados.

Todo ello teniendo como base una PLATAFORMA DIGITAL con libre Acceso a Internet que viabilice su operación y funcionamiento.

De ese modo se evitarían errores legales muy frecuente, como son: elegir una fórmula societaria inadecuada; No elegir bien el lugar de constitución de la sociedad; Confiar en quien no se debe (Socio); No firmar un pacto de socios y Despreciar la importancia del valor actual de los intangibles

A manera de Reflexión final:

Se puede considerar que basado en la definición de PYME enunciada, se requiere homogeneizar el tipo de forma legal de acuerdo a la dimensión o tamaño de la empresa y tomando en cuenta el alcance o proyección del negocio bajo la fórmula de empresario social. Al respecto, se pretende exponer la idea que valore la estructura de la pequeña y mediana empresa como Sociedades Personalistas (sobre todo la micro o familiar) y como Sociedades Mercantiles de responsabilidad limitada (sobre todo la S.R.L. o la S.A. de manera excepcional) para el resto de los negocios.

Un buen desempeño en esta diversificación funcional del pequeño y mediano empresario es bastante difícil de lograr debido a la dificultad de adquirir conocimientos profundos en todas las ramas de la dirección empresarial, y a la falta de tiempo para cumplir con todas las obligaciones a la vez. En relación con esto, algunos autores sugieren y yo me adhiero a esto:

“El consejo que podemos dar al pequeño y mediano empresario en este campo es que trate de alcanzar los siguientes objetivos: 1) Crear una estructura en el seno de la empresa; 2) Determinar con exactitud cuáles son los trabajos y tareas que es preciso realizar para que los planes y programas se cumplan con eficacia; 3) Establecer unas normas de rendimiento y diversos puntos de control para cada persona ocupada en cada una de las funciones principales; 4) Perfeccionar, seleccionar y distribuir el personal entre las distintas funciones que regulan depende el éxito e, incluso, a ellas se atribuye el espectacular desarrollo de las grandes”

Principalmente un buen plan de creación de una PYME habrá de recoger:La descripción del negocio que pretendemos crear; Un profundo y serio estudio acerca de la viabilidad real de la idea, viabilidad que ha de ser tanto técnica como económica y financiera; Los objetivos que se persiguen con la creación de la empresa, y una detallada descripción de las estrategias que se habrán de seguir para la consecución de tales objetivos; También el conseguir o no suficientes recursos financieros que nos permitan poner en marcha nuestra iniciativa; y por último, pero no menos importante, ha de ser la elección de la forma jurídica a adoptar por la empresa.

Entre las acciones principales para convertir una PYME en Startup esta el hecho que debe basarse es en la viabilidad jurídica y el pleno respeto a la legalidad de su proyecto. Un mal análisis legal puede afectar al desarrollo natural del negocio. En este sentido, la actividad empresarial nunca podrá llevarse a cabo si no se ajusta dentro de lo que los abogados llamamos “marco legal de referencia”. Queda claro, pues, que resulta imprescindible tener muy claros los aspectos jurídicos a observar para que la PYME como Startup sea viable. No sólo desde una perspectiva legal, sino también a nivel operativo. En el momento de la creación de la Startup es muy importante contar con un entorno legal bien definido y sólido.

Más que dar una fórmula que indique el tipo de Empresa a crear, lo que interesa es la comprensión de sus estructuras legales, las cuales, junto a las funciones económicas que se realizan en cada caso, contribuyan a que nuestros países, encuentren cada vez más y mejores alternativas para el crecimiento y desarrollo del sector de las STARTUP en el contexto de la mundialización actual. Aunado a esto, el asesoramiento jurídico en todo tipo de Startup debe anticiparse a las necesidades que puedan surgir del proyecto y participar del negocio del emprendedor adoptando un rol proactivo que coadyuve en beneficio y protección actual de los pequeños y medianos negocios.


[i] El caso más conocido por todos es el de Instagram, que fue comprada por Facebook hace un año aproximadamente por más de 700 millones de dólares. Instagram “no tenía (ni tiene) un modelo de negocio” http://www.elblogsalmon.com/empresas/instagram-el-caso-de-la-empresa-sin-apenas-ingresos-que-vale-1000-millones-de-euros y sin embargo Mark Zuckerberg decidió desprenderse de unos cuantos millones para hacerse con ella. ¿Por qué? Por las posibilidades de crecimiento que la empresa de Kevin Systrom presentaba en esos momentos.

[ii] http://online.wsj.com/article/SB10000872396390443720204578004980476429190.html

[iii]STARTUP AMÉRICA LATINA 2015-2016: CONSTRUYENDO UN FUTURO INNOVADOR © OCDE (https://www.oecd.org/dev/americas/Startups2016_Si-ntesis-y-recomendaciones.pdf)

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La conferencia será este lunes  a la13:00 horas de la Ciudad de México (14:00 horas, Washington D.C.) y se transmitirá en directo a través del canal oficial de la Embajada de México en Estados Unidos.

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