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Sociedad

Pulso Económico del Neopopulismo en México

(AP Photo/Anthony Vazquez)

Ciudad de México, 31, mayo, 2019
David Lavalle Montalvo

En nuestro artículo del pasado 5 de abril, mostramos cómo el semáforo económico de México ha pasado de amarillo a rojo en el corto plazo, manteniendo un pronóstico de crecimiento del 1.6% para el presente año. Recientemente, el Banco de México ha realizado un nuevo ajuste en su estimación de crecimiento, al ubicarlo entre 0.8 y 1.8 por ciento.

Lo anterior indica que estamos ubicados en el rango de dicha estimación. De acuerdo con el gobernador de Banxico, Alejandro Díaz de León Carrillo, “El ajuste para 2019 refleja que el desempeño económico en el primer trimestre del año fue menor a lo previsto” (El Financiero); sin embargo, pese a que los expertos consideran que el recorte es realista, el subgobernador Jonathan Heath, descartó una posible recesión. La pregunta es: ¿por qué el subgobernador de Banxico se empeña en descartar que estamos en la antesala de un período recesivo? ¿acaso trata de ser “políticamente correcto”? ¿por qué no llamar a las cosas por lo que son? ¿por qué no ser técnicamente correcto?

Si analizamos la simple trayectoria de la economía mexicana en lo que va del presente siglo, el PIB real de la economía ha crecido a una tasa promedio anual del 2%. En términos del ciclo económico, dicha tasa representa el crecimiento de largo plazo de nuestra economía, por lo que cualquier porcentaje de crecimiento inferior al 2% indica la entrada a una brecha recesiva de corto plazo, misma que podría ampliarse dependiendo del impacto de la economía global (factores externos) y, por supuesto, de los factores internos, propios de las medidas de política económica que adopte el gobierno mexicano.

Fuente: Elaboración Propia con datos de INEGI

Como se muestra en gráfica, 2019 es la antesala de una brecha recesiva, misma que es inevitable y que podría coincidir o no con el ciclo político sexenal.
Si se toma como referencia el primer año del sexenio anterior (2013), podríamos afirmar que el gobierno de AMLO inició su sexenio, en términos de crecimiento, en un nivel similar al de su antecesor EPN; por lo que tendríamos dos puntos de partida sexenales que podrían llegar a ser iguales, aunque con estrategias de política diametralmente diferentes, en apariencia.

En términos coloquiales, una estrategia inspirada en el Neoliberalismo y la otra en el Neopopulismo. Desde el punto de vista estrictamente económico y centrados únicamente en el ciclo económico, sabemos que para lograr la recuperación a corto plazo de nuestra economía, se deben adoptar ciertas medidas contra cíclicas, iniciando por una comunicación efectiva hacia los principales agentes económicos, tales como: generar certidumbre a los inversionistas (nacionales y extranjeros), empresarios y consumidores; así como a los propios trabajadores, quienes se verán temporalmente amenazados al aumentar la tasa de desempleo por encima de la tasa “natural” de largo plazo.

…se deben adoptar ciertas medidas contra cíclicas, iniciando por una comunicación efectiva hacia los principales agentes económicos.

David Lavalle Montalvo

Las autoridades del Banco de México tienen sus razones para afirmar que México no entrará a una fase recesiva (aunque de hecho ya está, como su propio ajuste lo indica), al menos que los resultados del segundo trimestre del presente año indiquen lo contrario. De hecho, desde la perspectiva de quien escribe esta nota, la economía mexicana ya está en una fase recesiva, sólo falta esperar el dictamen oficial. La simple declaración del subgobernador de Banxico, si interpretamos correctamente, nos deja entrever que, si México no está en recesión, entonces la causa del pobre desempeño económico del primer trimestre se debió a una combinación de factores económicos y políticos donde la incertidumbre y el “efecto AMLO” tuvieron un impacto significativo, además de la inercia derivada de la desaceleración registrada a partir de 2016.

La pregunta obligada es: Dado que en el PIB también impactan las decisiones de política ¿Qué impacto económico tuvieron las decisiones de AMLO en el desempeño de la economía mexicana durante el primer semestre de su mandato? ¿El ajuste en el pronóstico se debió al “efecto AMLO”, total o parcialmente? ¿Eso cambiará favorablemente durante el segundo semestre del 2019 o lo agudizará? ¿Qué pasará si la tónica del discurso político no cambia en los próximos años?

El discurso político, la ambigüedad y la incertidumbre, sí afectan profundamente el desempeño de una economía, al grado de colocarla en riesgo de una prolongada recesión. La pregunta es: ¿estamos dispuestos a esperar y ver lo que sucede? ¿Estamos los mexicanos dispuestos a experimentar con un “nuevo régimen”? La fragilidad económica y social del momento no da para mayor incertidumbre. Estos factores políticos, incluyendo la negligencia presidencial, normalmente no se registran en los informes anuales del Banco de México. Hay que saber leer entre líneas.

Si aceptamos el optimismo de Banxico y construimos un escenario optimista A y asumimos, equívocamente, que “no habrá un impacto negativo del exterior” y que el gobierno de AMLO tuviera la misma “suerte y condiciones” que EPN en su sexenio y que el ciclo económico de corto plazo tuviera un comportamiento similar al ciclo político, la expectativa de crecimiento de la economía mexicana durante el sexenio de AMLO se ubicaría, en promedio, en 2.4%; es decir 0.4% arriba de la tasa de crecimiento promedio alcanzado durante el presente siglo.

A simple vista, los primeros seis meses de gobierno de AMLO nos indican que los factores (errores) internos han pesado mucho económicamente, en un sentido negativo. El ambiente sigue siendo de incertidumbre y la violencia va en aumento.

El proyecto económico del gobierno actual depende de tan solo tres megaproyectos: La reconversión de Pemex y la refinería de Dos Bocas, el proyecto alternativo de los aeropuertos de la Zona Metropolitana y el famoso Tren Maya, más uno que otro proyecto ordinario de inversión, insuficientes para detonar un crecimiento significativo a nivel regional o nacional.

Los invito a que lleven el recuento de las acciones de política económica del gobierno de AMLO y cuantifiquen su impacto, independientemente de la ilusa meta del 4% que se ha trazado el gobierno actual, que no se ve como meta alcanzable para los próximos seis años. Ojalá me equivoque; y, si logro equivocarme, el subgobernador del Banco de México ganará su apuesta 100/1 y ganará México. De esa manera, usted y yo, de cualquier forma, habremos ganado.

Para terminar, deseo dejarles la siguiente tarea a los ciudadanos distantes del poder, como usted y como yo.

Evalúen mediante las siguientes preguntas el progreso personal y el de nuestro país:

¿Cuáles son las medidas de política económica del gobierno de López que garantizarán el gran salto al 4% de crecimiento del PIB, en términos reales? ¿cuál de los componentes del PIB detonará el crecimiento? ¿las decisiones y las acciones que pretende implementar nos conducirán hacia el crecimiento ordenado y sostenido? ¿de dónde obtendrá los recursos para lograrlo? ¿logrará redistribuir la riqueza o la simple pobreza? ¿qué impacto tendrán los programas sociales de gobierno en la base de la pirámide? ¿sus acciones continuarán enfocándose preponderantemente en el sector público?

Lo que más inquieta a los ciudadanos: La discordancia entre el discurso político y su realidad cotidiana.

Evalúe su situación personal: ¿Cómo le afectan las elevadas tasas de interés bancarias? (revise las tasas de interés de sus tarjetas de crédito), ¿Cómo se ha visto afectado por el aumento de los precios al consumidor? (revise su propia canasta básica), ¿Cómo le afecta en lo personal la seguridad social de nuestro país? (vaya a cualquier hospital público), ¿Ha observado un aumento en el desempleo? (revise las estadísticas), ¿Sus hijos mayores de 25 años, cuentan con vivienda propia? (pregunte a sus hijos), ¿Ha mejorado el apoyo del gobierno hacia los emprendedores? (o ellos salen adelante solos), ¿Ha mejorado su calidad de vida en lo general? (o ya está acostumbrado a lo malo), ¿Ha disminuido el narcotráfico y la violencia en la ciudad y en las zonas turísticas? (o los delincuentes están de vacaciones), ¿Ha observado un deterioro en el medio ambiente? (o no pasa nada), ¿Se han fortalecido las redes delictivas? (o usted pregunta ¿cuáles?), ¿Ha observado un aumento en la economía informal o en la economía ilegal? (o ya no es novedad), ¿Observa usted un nuevo hartazgo social? (o éste se acabó, porque ya están en Morena).

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David Lavalle Montalvo

David Lavalle Montalvo at Expertise en Economía y Evaluación de Proyectos
Economista de la UNAM, experto en evaluación de proyectos de inversión en instituciones públicas y privadas. Trayectoria destacada en el Banco de México, Nacional Financiera y Deloitte entre otras. Académico del Tecnológico de Monterrey.
David Lavalle Montalvo

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