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Política Pública Sociedad

Mirada profunda en el contexto nacional e internacional


El mundo como el famoso símbolo yin-yang- McCann World Group

Ciudad de México, 28, abril, 2019
Miriam Weissberg

Heme aquí, una vez más, leyendo y escuchando los editoriales, la sección internacional y las noticias ocurridas en este fin de semana y no puedo evitar sentir pena y tristeza por lo que pasa en México, y lo que está aconteciendo en todo el mundo.

Sigo sorprendiéndome de que tantos analistas políticos, editorialistas y periodistas, de renombre o no, critiquen y descalifiquen las acciones, actitudes y comentarios de López Obrador, ahora sí, presidente de México.

López Obrador se autonombró como hombre de izquierda para seducir a la intelectualidad mexicana y latinoamericana que, siempre ha presumido ser de dicha posición. La de apoyar a los pobres y desvalidos, aunque en la mayoría de los casos, sólo ha sido de palabra, porque no hay pruebas de que todos ellos demuestren con hechos lo que pregonan. Esto fue razón suficiente para apoyar todo lo que AMLO hacía, decía, prometía, durante los más de 18 años de campaña para ser presidente de México. 

Otra falacia que me indigna es que el señor se haya adjudicado, a priori, el llevar a cabo un cambio en el país, que él llama «la cuarta transformación». Es la Historia y no el personaje, la que decide si se dio una transformación y también es la Historia la que trata, a través de los hechos, de decidir si ha sido para beneficio o no, de los pueblos. Por tanto, cada vez que leo o escucho hablar de la 4T, como un hecho positivo consumado, me entristece, me irrita y me duele.


Es la Historia y no el personaje, la que decide si se dio una transformación y también es la Historia la que trata, a través de los hechos, de decidir si ha sido para beneficio o no, de los pueblos.

Miriam Weissberg, Internacionalista y Consejera Científica de México en la India.

Después de tantos meses de escuchar a López Obrador desde que ganó las elecciones en julio del 2018, me parece inútil, un ejercicio estéril, opinar o tratar de entender lo que hace, cómo lo hace y por qué lo hace.

El señor López Obrador es un ser extremadamente inteligente, soberbio y ambicioso, que perfectamente sabe que, en este momento histórico de nuestro país, todo está en sus manos.

El actúa (merece un Oscar), se burla y se regodea cínicamente, sabiendo que tiene el poder absoluto sobre el destino de nuestro país. Y por ello, he tenido que aceptar, que lo que estamos viviendo es nuestra realidad y lo que me queda, es confiar en que México seguirá creciendo, no gracias a López Obrador, sino a pesar de él.

Deshumanización internacional


Cuadro: Richard Jack – La Segunda Batalla de Ypres, 22 de abril al 25 mayo 1915

A nivel internacional, también es verdaderamente preocupante lo que está ocurriendo.

Se habla y publica constantemente, sobre los cambios que está sufriendo el entorno ambiental y su impacto en el planeta y, al mismo tiempo, se omite, se olvida, o tal vez se ignora al ser humano.

¿Por qué nos preocupamos tanto por el cambio climático? ¿De los cultivos transgénicos, de la falta de agua? ¿Para preservar la raza humana, cierto?

Entonces, me pregunto también ¿porque al mismo tiempo se sostiene y se incrementa la investigación y el desarrollo de armas más letales, más efectivas, con el objeto de destruir el mayor número de seres humanos lo más rápido y eficazmente posible? ¿Para qué? ¡Para mantener el poder!

Los últimos acontecimientos mundiales así lo demuestran…

Si bien la manera de controlar a las masas, como lo dice Michel Foucault, es a través del miedo, teniendo como instrumento a los medios de comunicación, dicho miedo, ha ido más allá de controlar a la sociedad,  ha convertido a individuos frustrados, iracundos, supremacistas, en asesinos que han violentado en tal forma la vida, que su publicación ya se ha vuelto algo cotidiano que, si bien ocupa grandes espacios en los medios de comunicación, no conlleva el pensar cómo aliviar tanto dolor.

Así ha pasado con los ataques a la sinagoga de Pittsburgh y hace dos días en la de San Diego. Así sucedió hace pocas semanas con los asesinatos en las dos mezquitas en Nueva Zelanda y así recién ocurrió con la matanza de cristianos en Sri Lanka. (Aparentemente ligados entre ellos)

Por ello, hago una reflexión sobre el abuso que los señores en el poder están llevando a cabo sobre seres indefensos, aprovechando sus creencias religiosas. Han abusado al afirmar que todos los musulmanes son terroristas, porque hay un grupo fundamentalista, cuyo lema e intención es extender el islam en todo el mundo convirtiéndolo en un gran Califato.

Han abusado y eso a lo largo de la Historia, con persecuciones y matanzas de judíos, usando como pretexto que «mataron a Cristo» o que son los ricos explotadores de los pobres, para distraer la atención de los pueblos de sus miserias, culpando a otros.

Seres inocentes, como los más de 290 cristianos asesinados en Sri Lanka, para ejercer presión contra el poder, al atacar sus atractivos turísticos.

Y como lo afirma Gilles Lipovetsky, en su libro «La Era del Vacío», la Humanidad está perdiendo la capacidad de asombro, ante lo cotidiano de la pobreza, el hambre, la muerte. Ven los secuestros, asesinatos, destrozos como algo normal y …pasan la página o cambian el canal.

Ante esta terrible verdad, ¿qué se hace? ¿Para qué tanto organismo internacional, regional, nacional, en defensa de los cacareados derechos humanos? ¿De qué sirve que en los medios se alce la voz ante tanta injusticia y tanta barbarie?

Mientras se le dé más importancia a noticias como el incendio de Notre Dame (que fue algo terrible) en lugar de las de necesidades de sobrevivencia de los seres humanos, aliviar su hambre, su enfermedad, su desconsuelo existencial, la comunidad internacional, los pueblos del mundo, seguirán siendo carne de cañón de la ambición de poder de individuos como Trump en Estados Unidos, Putin en Rusia, Xi Jinping en China, Kim Jong-un en Corea del Norte o Erdogan en Turquía.

Mi siento impotente ante la magnitud de la ambición desmedida y la falta de decencia, de ética de los líderes del mundo y mi pregunta queda: ¿Qué nos espera? ¿Qué podemos hacer?

¡Me alegraría que alguien supiera y me diera la respuesta!

La conferencia será este lunes  a la13:00 horas de la Ciudad de México (14:00 horas, Washington D.C.) y se transmitirá en directo a través del canal oficial de la Embajada de México en Estados Unidos.