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Los pasos de López

Ciudad de México, julio 4 del 2018.

David Lavalle Montalvo

 

México está en calma. La calma que se siente, después de cualquier tormenta. El triunfo de AMLO y de Morena, ha dado lugar a un breve respiro social. El llamado a la concordia. La izquierda mexicana ha llegado al poder por la vía electoral, después de un largo proceso de lucha emancipadora “pacífica” y, tal vez, negociadora. La metamorfosis política que observamos ha dado lugar a un cambio mágico y pacífico. En México se respira una tregua política que en muchos años no se observaba. Se respira un ambiente de aparente estabilidad, resignación y esperanza. No sabemos si se abre una ventana de oportunidad política para las fuerzas progresistas o para el rediseño de una nueva dictadura disfrazada que promete estabilidad y crecimiento, en el mejor de los casos. El camino está abierto para todo y para tod@s. Los puntos de inflexión política tienen esa característica. El humo de la cortina electoral todavía está disperso y flota en el ambiente. Esperamos que se asiente para ver con mayor claridad, hacia el futuro incierto.

 

El nuevo gabinete se prepara, se hacen las primeras llamadas telefónicas y se afina la agenda, hacia la transición. ¿Transición hacia qué? ¿punto de inflexión hacia dónde? El Proyecto de Nación espera la señal de arranque. Los nuevos capitanes se preparan para tomar asiento y colocarse frente a la cabina de mando para tomar el control de la nave que nos llevará a un nuevo destino. Nos hemos subido al avión y aún no sabemos cuál será el destino, pero nos relajamos porque aún estamos en tierra. Todavía no nos anuncian que nos coloquemos el cinturón de seguridad. Hay reacomodo de asientos y la chorcha social está en su punto. Todos se acercan al candidato electo para brindarle consejos, sobre todo los viejos priistas convertidos en asesores, para asegurar más “chamba” y aprovechar la oportunidad de colocarse en el próximo sexenio. La aplanadora del poder legislativo que despejará el camino al ejecutivo se frota las manos y se llena de ilusiones. El discurso político se torna moderado y trata de ser congruente. No hagan olas que alteren o pongan nerviosos a los mercados, y no espanten a los inversionistas. Calma…. cuidemos las palabras. Traten de comportarse como personas decentes y no hagan ruido con maniobras corruptas, disimulen. Hay que dar una apariencia ejecutiva y profesional. Si los “Chicago Boys” fracasaron, los nuevos gobernantes deberán demostrar que sus nuevos modelos económico-sociales funcionarán con éxito, en beneficio de todos.

 

La nueva política económica es algo ambigua e incierta, esperamos tener pronto claridad sobre la misma. Los empresarios se preparan para hacer llegar sus propuestas y esperan señales claras de apoyo en cada rama e industria. Lo que sí está claro, es la necesidad de ampliar el mercado interno, mediante la recuperación gradual del poder adquisitivo de la gran masa de trabajadores, cuidando y controlando en todo momento una posible espiral inflacionaria por presión de costos. En ese punto, parece que todos coincidimos. Otro aspecto relevante será el aumento del gasto de inversión social. Aunque queda claro que aumentará la inversión social, lo que deberá cuidarse es que no se repita la historia de la “coladera del gasto en programas sociales que no rinden frutos” al estilo del viejo esquema priista. Esperamos un uso adecuado y eficiente de los recursos, mediante la promoción de proyectos viables de inversión en el campo, debidamente evaluados. Son tantas las promesas y las expectativas del cambio que requiere México, que un sexenio es por demás insuficiente; sin embargo, hay que cuidar que ese pretexto no de lugar a la tentación de querer gobernar y mantenerse en el poder por períodos más prolongados. Habrá que cuidar celosamente el “Sufragio efectivo, no reelección”.

 

Por lo anterior, lo mejor que puede hacer la sociedad civil, así como la comunidad científica y académica de nuestro país, será mantener una actitud vigilante, crítica y propositiva de cada paso que de el nuevo gobierno. Abandonar la apatía, la indiferencia y la comodidad del aula ante el quehacer político. Hoy, más que nunca, se abre la oportunidad de abrir nuevos espacios para el debate político y lograr transformar la democracia representativa en democracia participativa. La sociedad civil deberá aprovechar para lanzarse y abrir nuevos espacios democráticos y evitar que esta ventana de oportunidad se cierre y se transforme en la nueva burocracia disfrazada.

 

Hoy, México y los mexicanos profesionistas, intelectuales, académicos y trabajadores de buena voluntad tienen la oportunidad de abrir el camino para construir, no para destruir. Hoy, los nuevos gobernantes deben sorprendernos con propuestas de valor constructivas para la sociedad y evitar que los memes perversos, ligeros e irresponsables que circulan en WhatsApp sean los que influyen en el estado anímico de los mexicanos, debilitando su capacidad autocrítica y de análisis. Por lo anterior, exhorto a los colaboradores de este innovador espacio a que sigamos “Los pasos de López”. Hagamos de Bnomics un vigilante crítico y propositivo de esos pasos, por el bien de todos.

¿Entonces cuáles son los pasos a seguir?  “Los pasos de López II” lo explica con una guía bastante sencilla.

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David Lavalle Montalvo

David Lavalle Montalvo at Expertise en Economía y Evaluación de Proyectos
Economista de la UNAM, experto en evaluación de proyectos de inversión en instituciones públicas y privadas. Trayectoria destacada en el Banco de México, Nacional Financiera y Deloitte entre otras. Académico del Tecnológico de Monterrey.
David Lavalle Montalvo

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