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Economía Sociedad

La hipocresía del Poder

Ilustración de Velvet Fist

Ciudad de México, 28, mayo, 2019
Miriam Weissberg

Andrés Oppenheimer, recién escribió un artículo en el que habla de «dictaduras tolerables» refiriéndose a la cuarta candidatura de Evo Morales en Bolivia. Este término me hace pensar que el periodista cree que hay dictaduras «light» y otras duras, y esto me ha hecho reflexionar:

La ambición de poder en el individuo que la experimenta, se convierte en una adiccíón, es decir, una vez que lo saborea, le es imposible dejarlo. Y por ello,  intentan y muchas veces ganan una reelección tras otra.

Ejemplos hay muchísimos…

Me vienen a la memoria  los más inmediatos, mejor dicho, de los que más se publica. Ya sea porque logran cambiar la Constitución de sus respectivos países y perpetuarse en el poder, como ha sucedido en China, Turquía o Egipto, o porque se presentan como candidatos, «democráticamente» y son reelegidos una y otra vez, como ha sucedido en Alemania, Israel o Rusia, el caso es que son incontables los países que son gobernados por dictaduras, llámense tolerables o no. Y, lo más triste, lo más penoso, es que estos individuos permanecen en el poder porque su ambición, su adicción, los lleva a mentir, engañar, robar, matar, sin importar quién sufre por ello.

Llevo algún tiempo investigando y analizando declaraciones y decisiones de los «líderes» que tienen en sus manos (yo diría en sus vísceras) el destino de la Humanidad y, el cinismo de sus manifestaciones, es tan grande que me revuelven el estómago. Es inverosímil, aunque verdadero, que la hipocresía de los mandamás, aunada a la gran ignorancia de las mayorías, convenza a las masas de las verdades a medias que sus dirigentes les hacen creer. Si no, ¿Cómo se puede ignorar que, mientras Chávez, en Venezuela, gritoneaba contra el imperialismo yanki, se mantenía en el poder gracias a los millones de dólares que recibía de los gobiernos norteamericanos, a los que Chávez les vendía más del 50% (en ese entonces) de su producción petrolera?

Destinos de exportaciones venezolanas

Hasta 2017 los principales destinos de las exportaciones de Venezuela son los Estados Unidos ($11,6 Miles de millones), China ($6,42 Miles de millones), la India ($5,25 Miles de millones), Singapur ($1,25 Miles de millones) y España ($390 Millones). Además, dependen en un 80% del Petróleo Crudo. El 50% ha decrecido puesto que India se ha convertido en un aliado de corto plazo.
Fuente: The Observatory of Economic Complexity (OEC)

¿Por qué no se dice nada cuando Erdogan insiste una y otra vez que Israel es genocida, ocupacionista, que no debe existir pero, debajo de la mesa le compra a Israel el gas?

Principales importaciones de Turquía provenientes de Israel

Valor total: 1,410 mil millones de dólares (2017)
¿Cuáles son las principales importaciones de Turquía con Israel?
Fuente: The Observatory of Economic Complexity (OEC)

¿Por qué los medios de comunicación vociferan contra las «barbaridades» de las decisiones de Macron y Trump y, difícilmente, prestan atención objetivamente a las acciones de Putin contra sus enemigos políticos, encarcelándolos o asesinándolos antes de cualquier elección? O sus negociaciones, también debajo del agua con Turquía y el Presidente sirio, contra sus propios pueblos ¿Por qué se declara con gran admiración el crecimiento económico de China y se cierran los ojos ante la esclavitud en la que vive un gran porcentaje de su población? ¿Por qué sólo se relata las matanzas de rebeldes contra sus gobiernos y nadie se pregunta de dónde vienen las armas con las que combaten?


Yo me hago esas preguntas y otras más y, tristemente, llego a la conclusión de que ¡todo es un gran negocio!

Para los fabricantes de armas es un gran negocio que siga habiendo conflictos bélicos. También para los bancos internacionales, porque los fabricantes de armas requieren de créditos para seguir produciendo. Para los que encabezan «movimientos sociales o religiosos» también es un negocio y necesitan seguir manteniendo el conflicto, pues sólo así continúan obteniendo millones de dólares a través de las organizaciones internacionales, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, dinero que queda en sus bolsillos…

Lo que permanece, lo que prevalece, es la gran hipocresía de los dirigentes y gobernantes que una y mil veces repiten que todo lo que hacen es por el bien del pueblo y, esa mentira se repite tanto y con tanta firmeza, que los ciudadanos se lo creen.

Ilustración de Lauren Cattermole and Richard Redditt

La realidad es que mientras los enfermos de poder siguen vociferando «el pueblo unido jamás será vencido», lo que provocan es que ese pueblo se mantenga dividido sin importar que millones de niños mueren de hambre en Africa, otros miles fallecen ahogados en el Mar Mediterráneo y millones más viven miserablemente como refugiados, tal como sucede con 3.5 millones de venezolanos, más de 3 millones de sirios y los incontables centroamericanos que esperan, inútilmente, que se les permita ingresar a los Estados Unidos, buscando una mejor calidad de vida.

Y, ¿Los señores del poder? Dicen discursos, estrechan manos, se toman selfies, regodeándose pensando dentro de sí que, cada selfie que se toman, es un voto más a su favor.


Tengo la esperanza de que esté cerca el momento en que cada ser humano, por poderoso que sea, vea al otro como su igual, como su hermano y le tienda la mano, antes de que las atrocidades que esos mismos poderosos provocan, acaben con nuestro hogar, con nuestro planeta.


¡Porque si se tardan, no habrá ni dinero ni poder que valga!

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