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Emprendimiento

Gestión de la cultura en tu emprendimiento

Ciudad de México, Mayo 20, 2019
Dr. Cris Bravo Monge

¿Cómo quieres que se comporten tus colaboradores cuando tu no los estás observando?

Esa es la cultura de la organización. La cultura de tu emprendimiento está formada por los valores y comportamientos que prácticas en el día a día; y precisamente por ser el resultado de un aprendizaje colectivo, es de vital importancia para tu emprendimiento que sepas cómo crear y gestionar tu cultura organizacional.

Los valores con los que iniciaste tu emprendimiento no se van a mantener en el tiempo, a menos de que estén específicamente diseñados en la cultura de la organización.

¿Cómo gestionar la cultura?

Puedes empezar a comprender y gestionar la cultura de tu emprendimiento creando un mapa de cultura.
El mapa tendrá 3 elementos:

1) Resultados deseados

2) Comportamientos deseados

3) Posibles habilitadores e inhibidores de los comportamientos deseados

Resultados deseados se refieren a lo que quieres ver reflejado en tu organización; por ejemplo “excelente experiencia del usuario desde el inicio hasta el final del proceso de compra”, o “ambiente de confianza ente mis colaboradores, proveedores y clientes”. Los resultados estarán ligados a la misión financiera o social de tu organización.

Comportamientos deseados son los comportamientos que deben de darse para cumplir con los resultados. Por ejemplo, trabajo en equipo, buena comunicación, compañerismo, correr la extra milla. ¿Qué necesitas en el comportamiento tuyo y de tu equipo para lograr los resultados deseados?

Posibles habilitadores o inhibidores de los comportamientos son aquellos elementos con los que viven los colabores cada día. La cultura se manifiesta por medio de factores tangibles e intangibles. Los elementos tangibles incluyen los espacios físicos, la decoración de nuestras oficinas, la vestimenta de nuestros colaboradores. Los elementos intangibles incluyen la comunicación, los horarios de trabajo, y premios, entre muchos otros.

Si estás empezando tu emprendimiento, y quieres sentar las bases de tu cultura organizacional, piensa en los resultados que deseas. Siguiendo nuestro ejemplo anterior, si tu emprendimiento se diferencia –entre otras cosas- por dar un servicio al cliente excepcional, el resultado deseado podría ser “excelente experiencia del usuario desde el inicio hasta el final del proceso de compra”; los comportamientos deseados podrían ser: “trabajo en equipo”, “buena comunicación entre cliente y colaboradores” y “premiar el esfuerzo adicional”.

Bien, ahora piensa en qué elementos podrían ayudar o inhibir estos comportamientos: ¿el espacio físico de tus colaboradores permite una comunicación rápida y transparente?, ¿se premia o castiga al colaborador que camina la milla extra por mejorar la experiencia del cliente?

¿Cómo valorar la cultura de tu emprendimiento?

Si tu emprendimiento ya tiene cierto número de colaboradores, puedes valorar cómo se está desarrollando la cultura de tu organización usando el mapa de cultura, pero empezando desde los habilitadores o inhibidores, moviéndote hacia los comportamientos y terminado en los resultados.

Empieza por observar y reflexionar sobre los elementos tangibles e intangibles, puedes comparar cómo estos elementos habilitan o deshabilitan los comportamientos deseados, y por ende los resultados deseados.

Por ejemplo, si notas que tus espacios físicos son oficinas tradicionales, con puertas cerradas y pocos espacios en común, podríamos estar impidiendo el comportamiento deseado de trabajo en equipo y comunicación fluida, lo que podría estar impactando en nuestro resultado deseado de ofrecer una excelente experiencia al cliente.

Al hacer este ejercicio es importante observar sin juzgar. La cultura existe porque ha funcionado tal y como está; si encuentras algo que no te parece correcto debes de revisar el mapa de cultura para comprender por qué estamos habilitando o impidiendo ciertos comportamientos, y de ahí iniciar una operación de gestión de cambio. También es importante recordar que la cultura no se puede copiar y pegar. Si te gusta la cultura de una organización ajena a la tuya, no puedes simplemente implementarla en tu emprendimiento, se debe de sembrar y crecer.

La gestión de la cultura organizacional es compleja, pero también es una parte importante de tu labor como emprendedor. La cultura existe a partir de la segunda persona en tu organización, y desde entonces debes de gestionarla de manera consciente, y no dejar que crezca y se forme de manera orgánica.

Cuando estás empezando, la gestión de la cultura organizacional menos difícil; sin embargo, conforme la empresa crece requerimos de elementos diseñados específicamente para mantener la cultura que tenías en el día 1.

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